En los últimos meses, las organizaciones llevaron adelante una rápida digitalización y adaptación de sus procesos de trabajo para poder amoldarse al contexto actual. En muchos casos, el home office no era una práctica instalada, por lo que los empleados debieron incorporar nuevos hábitos y el rol de los líderes fue clave en esto.

Actualmente, los conocimientos sobre gestión de equipos son fundamentales para las empresas: desde acompañar y guiar a los colaboradores, hasta capacitarlos en nuevas plataformas y herramientas de trabajo, por ejemplo.  

Entonces, ¿qué tipo de líderes necesitan en este momento las organizaciones? ¡Te lo contamos a continuación!

Comunicación clara, frecuente y empática

Toda persona que quiera ejercer un buen liderazgo necesita aprender a comunicarse con su equipo frecuentemente, de forma clara y ordenada. De esta forma, se evitarán confusiones y se podrá liderar el equipo con una gran eficiencia. De hecho, en el Summit de Recursos Humanos organizado por La Nación, Andrés Hatum, PhD de la Universidad de Warwick (UK) y profesor de Management y Organización de la Escuela de Negocios de la Universidad Torcuato Di Tella, afirmó: “El líder que logró ser afectuoso y empático le ganó al bruto que no estuvo para atender a los miedos y demandas de sus empleados“. Además, ¡es ideal para construir un buen ambiente laboral! Te recomendamos que tengas en cuenta los siguientes aspectos: 

  • Implementar el feedback como práctica habitual: las críticas constructivas son esenciales para corregir errores a tiempo y mejorar la calidad del trabajo. Un liderazgo efectivo implica aprender a dar feedback al equipo clara y asertivamente. Es clave encontrar el momento adecuado, ponerse en el lugar de la otra persona, no resaltar solo los errores y escuchar atentamente las respuestas.   
  • Comunicar tareas de forma clara: además de las revisiones, un buen líder debe aprender a comunicarle al equipo las tareas sencillamente. Mientras más claridad haya, mejores serán los resultados obtenidos. Es importante especificar desde un comienzo qué es lo que hay que hacer, en qué plazos de tiempo, quiénes participarán y cuáles son los objetivos y roles de cada persona, por ejemplo. 
  • Relacionarse empáticamente con el equipo: un líder debe ser empático y pensar en el bienestar de su equipo. Es muy importante tener en cuenta que algunas situaciones personales pueden interferir con el trabajo en este contexto de incertidumbre. Para exigir una mayor productividad, es necesario brindar las herramientas y prácticas necesarias para lograrlo y acompañar a las personas de forma cercana.

Acompañar en el uso de nuevas herramientas

¿Cuántas nuevas herramientas y plataformas comenzaron a implementar en tu equipo de trabajo? Desde Slack para la comunicación instantánea, hasta Google Meet o Zoom para teleconferencias, como algunos ejemplos de las más usadas.  

Casi de un día para otro, muchas organizaciones tuvieron que digitalizar su almacenamiento de datos y documentos, su comunicación interna y las reuniones que antes eran presenciales. El rol del líder fue muy importante en este proceso, tuvieron que ser ágiles y actuar de forma rápida: ya que fueron quienes guiaron la incorporación de nuevas plataformas en la rutina laboral y capacitaron a los empleados en su uso diario. 

Es por esta razón que un buen líder, actualmente, debe saber cómo gestionar equipos, ¡incluso a la distancia! Y para esto, es fundamental que tenga conocimientos sobre buenas prácticas digitales, plataformas de comunicación interna y herramientas de gestión de proyectos y organización de tareas. 

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Establecer objetivos alcanzables

De nada sirve plantearle al equipo objetivos que sean difícilmente alcanzables: esto no solo causará un malestar, sino también un sentimiento de desmotivación por no poder lograr los objetivos planteados. Entonces, ¿qué se puede hacer? En primer lugar, es fundamental mantener reuniones periódicas con los empleados para saber en qué proyectos o tareas puntuales están trabajando durante la semana y conocer si se les presentaron dificultades. De esta forma, será mucho más fácil ofrecerles soporte y acompañarlos para superar exitosamente los desafíos. 

En segundo lugar, un buen líder necesita fomentar la productividad de su equipo, de esta forma aumentará el interés y rendimiento de las personas. Proponer capacitaciones y nuevas metodologías de trabajo, puede ser una gran opción para lograrlo. Te compartimos algunas prácticas que los líderes pueden incorporar y guiar:

  • Técnica pomodoro: consiste en trabajar durante lapsos de 20 a 30 minutos y hacer pausas de otros 5. El objetivo es fomentar la concentración de las personas y permitir los descansos intermedios.
  • Sprints definidos: esta práctica forma parte de las metodologías ágiles y permite asignarle cierta cantidad de tiempo a los entregables definidos de un proyecto. De esta forma, los colaboradores se dedicarán solo a determinadas tareas y focalizarán su esfuerzo, incrementando así su productividad. 
  • Kanban: este sistema de organización de tareas es muy útil para definir plazos y próximas acciones dentro de los equipos. Consiste en establecer estados (por hacer, en curso, terminado, por ejemplo) y agregar tarjetas por cada tarea. Esta práctica facilita la planificación y visibilidad para todo el equipo. 

 

Las organizaciones tienen la importante tarea de fomentar el liderazgo dentro de sus equipos para, de esta manera, adaptarse con mayor facilidad al trabajo remoto y potenciar la productividad de sus empleados. Te invitamos a leer esta nota sobre cómo potenciar el trabajo en equipo. ¡Ya podés poner en práctica estos consejos! 

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