Uno de los pasos más difíciles en la confección del CV reside en cómo comunicar con claridad un cambio de carrera, de manera tal que el nuevo curriculum acompañe la búsqueda laboral desde la nueva industria/área a la que se apunte. 

Definir una carrera que te guste, te motive, te interese y sea tu vocación a futuro es uno de los pasos más importantes en tu formación como profesional. Sin embargo, queremos compartirte que es normal que surja la necesidad de hacer un cambio  y que esta situación sucede más de lo que se cree.  

Entonces, ¿cómo hablo de este cambio en mi CV?

Hay dos posibilidades a evaluar:

  • Situación 1: comenzaste una carrera y abandonaste rápidamente. En este caso es recomendable que, si tu permanencia en la carrera duró entre uno o dos años, no la menciones en tu cv. Podés colocar directamente la nueva carrera que estás estudiando.
  • Situación 2: Comenzaste una carrera universitaria y te tomaron materias de equivalencias para comenzar una nueva que ya definiste, esta es otra posibilidad muy habitual. Por ejemplo, si estabas estudiando Relaciones Públicas, avanzaste, aprobaste materias y luego te diste cuenta de que tu verdadera vocación es Recursos Humanos, es muy probable que en la universidad reconozcan parte de tu cursada de la carrera anterior. Este es un punto fundamental porque este caso te permite colocar la carrera en tu cv desde antes de su inicio y de este modo, queda expuesto que no perdiste tantos años de cursada,  uno de los principales temores al momento de hablar de fechas de inicio y fin de la trayectoria académica.

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¿Qué pasa con esos años de carrera “perdidos” o “abandonados”? Una buena forma de justificar ese tiempo es colocar en la sección de  cursos y capacitaciones algún conocimiento importante y relevante que te haya dado esa carrera inconclusa. 

Otro aspecto relevante al hablar del cambio de carrera es que puedas mencionar tus competencias y habilidades, y así relacionarlas con este nuevo rumbo al que aspirás. Por ejemplo, podés citar que en función de tu personalidad o por determinadas habilidades que tengas, tu perfil se asemeja más a esta nueva elección que estás realizando.

Un punto que no podés dejar de mencionar al momento de realizar un cambio en tus estudios es cómo se acompañó la transición con cursos, seminarios, capacitaciones, talleres o charlas afines al contenido de esta nueva profesión para que la inserción laboral sea más exitosa y se genere en un menor lapso de tiempo.

¡Perdele el miedo a elegir lo que de verdad te gusta! Nuestro perfil profesional es dinámico y va cambiando con el tiempo. La elección de la vocación es un punto de inflexión y es mejor tomar decisión, a nunca hacerlo por temor.

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