Llega un momento en la búsqueda de trabajo que, más allá de mails y llamadas, recibimos finalmente la confirmación para acudir a una entrevista laboral. Aunque a veces no parezca, incluso una persona con mucha calificación necesita prepararse para su entrevista de trabajo. ¡Es un entrenamiento y ayuda a sentirse más seguro! En general, está bastante difundida la idea de que no existen segundas oportunidades para causar una buena primera impresión, pero podemos dar algunas herramientas para que ese primer encuentro salga lo mejor posible y te vayas satisfecho con las respuestas que diste.

1 – La importancia de la comunicación no verbal

Se trata de demostrar confianza: pararse derecho, hacer contacto visual, no hacer una gestualidad excesiva con las manos. Esa primera impresión de carácter no verbal puede ser un gran comienzo o un rápido final de la entrevista. Tené muy en cuenta cuál es tu postura, dónde va dirigida tu mirada, con qué volumen está saliendo tu voz. Es un buen consejo hacer un breve ensayo, previo al día de la entrevista, para poder ir analizando cómo te desenvolvés en este aspecto.

2 – Puntualidad

Parece bastante obvio, pero para tu tranquilidad y para empezar de manera óptima la entrevista, es importante llegar a horario y, si es posible, un rato antes para ya poder repasar algunas de las principales cosas que te gustaría mencionar durante la charla. Entrar en clima, por así decirlo. Considerá, depende tu medio de transporte, tener un margen para llegar a horario, sobre todo por respeto al tiempo del otro. Fijá muy claramente la hora de la reunión, agendarte el evento con varias alarmas puede ser una buena ayuda. En caso de que, inevitablemente, sepas que vas a llegar tarde, lo correcto es que te contactes con la empresa y les informes del atraso.

3 – Vestirse para el trabajo

Aunque parezca superficial, la ropa, el peinado o los accesorios comunican información acerca de tu personalidad. Los códigos informales de vestimenta en la actualidad no permiten vestirse de igual manera en todas las entrevistas. Si se usa traje o algo menos formal dependerá de la cultura de la empresa y del puesto al cual se aspira. Si es posible, se recomienda llamar para obtener información sobre el código de vestimenta de la compañía antes de la entrevista.

4 – Saber escuchar

Desde el primer minuto de la entrevista, quien la conduce está dando información, ya sea directa o indirectamente. Si no se lo está escuchando, se pierde una gran oportunidad de finalizar la entrevista de manera positiva. Las buenas habilidades de comunicación incluyen escuchar y hacerle saber a la persona que se prestó atención a lo que dijo. Observar al entrevistador resulta clave para esta tarea.

5 – No hablar de más

Uno de los mayores errores es decirle al entrevistador más de lo que necesita saber. Cuando no te preparás con anticipación, es posible que puedan surgir comentarios en el discurso que no planificaste y que no te ayudan a quedar bien. Una buena idea es leer la publicación completa del empleo para comparar las habilidades propias con los requisitos del puesto. De esa forma, vas a poder relacionar esa información y traer a un primer plano a aquello que sepas que le prestan mayor atención o que buscan en un candidato.

6 – Indiscreción

Por más que tengamos curiosidad por saber algunas cosas, hay preguntas como las vinculadas al valor del sueldo, las vacaciones o el tipo de contrato, que es mejor guardarnos hasta tanto surja el tema por parte del entrevistador y podamos hablarlo. También, mostrar rencor por trabajos pasados, criticar antiguos jefes o compañeros de trabajo, pueden ser actitudes indiscretas que lleven al fracaso en la entrevista laboral.

7 – Claridad en las dudas

Así como hay temas que es mejor no traer a la mesa de parte de la persona que busca el trabajo, hay preguntas o dudas que sí son válidas y es bueno tenerlas en claro si surge la oportunidad.  Es un buen consejo escribir un listado con todas las dudas que tengas sobre el trabajo y la empresa. Si durante la entrevista ves el momento adecuado para hacerlas, podés repasarlas tranquilamente. Eso va a mostrar que te preparaste y que tenés interés en el puesto, ¡más puntos a tu favor!

8 – Saber con quién estás hablando

Ir a una entrevista sin saber nada acerca de quién es la persona que te entrevista o siquiera de qué trata la empresa a la que estás aspirando entrar, no es aconsejable. Suele suceder que en la búsqueda se envían CVs para varias compañías o para diferentes posiciones y, a veces, se pierde de vista el lugar adonde se está aplicando la postulación. Es aconsejable repasar la información básica de la empresa y los puntos importantes del área donde se aplica para ingresar. También, un buen tip en este sentido es seguir las redes de la compañía para saber más acerca de su actividad. ¡Antes de que llegue momento, preparate!

9 – No simular lo que no conocemos

Si pese a haber ensayado te preguntan algo que te toma por sorpresa, es recomendable no divagar o intentar formular una respuesta sobre algún tema que no sabés si te llevará a buen puerto. En ese momento es mejor reconocer que no tenemos claridad en ese punto antes de fingir ser conocedores de un tema que no manejamos claramente.

10 – Lenguaje sencillo, positivo y claro

Por último, el lenguaje que uses debe ser natural y casual, sin ir a los extremos. Tampoco utilices un lenguaje excesivamente técnico. La persona que te entrevista puede no manejar la misma terminología. Es ideal que la manera de expresarse permita que cualquiera te pueda entender, aunque no sea un experto en el sector en el que te desarrollás.

 

 

 

Compartir

Dejá una respuesta