Cuando encaramos la búsqueda de un trabajo tenemos que entender que las reglas de juego de las relaciones laborales también están cambiando. ¿Qué significa esto? Que la transformación de la oferta laboral no sólo implica la creación de nuevos puestos de trabajo en ámbitos como la nanotecnología, la inteligencia artificial y el Big Data (entre muchos otros), sino de la llegada de nuevos paradigmas en todas las relaciones entre empresas y colaboradores.

De lo que se trata es de entender e interactuar con las tecnologías de la información. De esta manera, las formas de trabajo cambian y son igual de válidas, porque no todas las tareas tienen que ser necesariamente presenciales, sino que la opción virtual ya está entre nosotros, como una reunión de trabajo o una sesión de capacitación a distancia.

Dentro de este contexto, el uso de correos electrónicos y las redes sociales impactan sobre las relaciones de trabajo, mucho más cuando no es necesaria nuestra presencia física en la empresa. Todos estos movimientos generan una nueva realidad y dinámica laboral y, además, crean circunstancias diferentes como la prestación de servicios con tecnologías de la información.

Esto, que muchas veces puede ser algo abstracto y para lo que falta mucho en esta parte del mundo, cada vez se ve más cerca. Por ejemplo, la Cámara de Senadores en México aprobó una reforma de la Ley Federal de Trabajo en la cual se espera una regulación específica sobre estas nuevas modalidades de empleo. La ley habla de cinco aspectos clave que se necesitan para reinventar los pactos laborales:

  • La temporalidad del trabajo a distancia.
  • El lugar donde se prestan los servicios y las condiciones que requiere.
  • La distribución de los tiempos, mediante los cuales se garanticen los períodos efectivos de descanso.
  • Las formas de capacitación.
  • Las medidas de prevención y la gestión efectiva de los riesgos profesionales.

Hoy, es importante reconocer que las condiciones de trabajo cambiaron. El trabajo a distancia, también llamado teletrabajo, tiene dos ideas principales:

  • Las actividades se desarrollan a través de la tecnología y las comunicaciones.
  • El lugar de trabajo es distinto al centro fijo habitual.

La regulación de estas nuevas modalidades de empleo sigue creciendo en cuanto a convenios específicos que ayudan a mejorar las condiciones de trabajo y los medios tecnológicos, y el ambiente necesarios para llevarlo adelante. Además, apuntan a optimizar las herramientas necesarias para cumplir en tiempo y forma la correcta supervisión y entrega de una tarea.

Es importante entender que, si bien se disfruta del home office como un beneficio, hay muchos temas que giran en torno a él. El eje central de todos estos avances implica que tanto los trabajadores como las empresas reconozcan la necesidad de volver a plantear las relaciones laborales, con la idea de co-crear idóneos para trabajar, adaptados a los tiempos que se vienen.

 

¿Faltará mucho para que empecemos a debatir este tema en la Argentina? ¿Qué opinás?

 

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