El teletrabajo, también conocido como home office, pasó a ser la principal modalidad de trabajo durante las últimas semanas. La cuarentena llevó a las empresas a un proceso de reestructuración de las dinámicas de empleo y de adaptación continua a esta nueva práctica laboral.

La pandemia trajo muchos cambios: desde la gestión de tareas y trabajo en equipo hasta la estructuración de las oficinas. Las compañías vieron la necesidad de reorganizarse y comenzar a capacitar a sus colaboradores en nuevas aplicaciones y herramientas y buenas prácticas del teletrabajo. 

Hablamos con Ornela Irene Bonomi, Jefa de Atracción y Selección de Talento Joven e Corporación en YPF, y Valeria Aldao,  Gerente de Capital Humano en Molinos, dos especialistas de Recursos Humanos, sobre cómo será el mundo laboral tras la pandemia.

Home office como práctica habitual

La cuarentena demostró lo necesario que es que las empresas estén preparadas para trabajar remotamente sin complicaciones: desde contar con los elementos y herramientas digitales necesarias, hasta capacitar a sus colaboradores en metodologías y procesos que faciliten el trabajo en equipo. 

Ornella Irene Bonomi considera que el teletrabajo “ya no será un beneficio, sino la nueva forma en la que se va a poder trabajar”. Además, agrega que, si esta situación se extiende a lo largo del tiempo, probablemente se empiece a trabajar en un cambio de la legislación laboral para poder velar por “una nueva forma de trabajo que garantice que cada una de las personas tenga los recursos necesarios”.

Por su parte, Valeria Aldao, del equipo de Recursos Humanos de la empresa Molinos, sostiene que es importante encontrar un modelo mixto de trabajo, balanceado entre una modalidad virtual y presencial, porque “la presencia física genera un diferencial a la hora de tomar decisiones, tener conversaciones de calidad y mantener la unidad y cercanía con los equipos”.

Cambios en la estructura y rol de la oficina

Con la incorporación del teletrabajo como práctica frecuente, muchas oficinas quedarán grandes para la cantidad de personas que las ocupen a diario. Algunas compañías habían encontrado una solución a esto previo a la pandemia por medio del alquiler de espacios en coworkings u oficinas compartidas. 

Asimismo, las empresas también deberán repensar cómo promover un buen clima laboral, incluso a la distancia, para que sus empleados estén satisfechos y motivados. Bonomi cree que “casi todas las EVP – Propuesta de Valor al Empleado –  van a quedar obsoletas: el diferencial va a estar en beneficios vinculados al mindfulness o cualquier otro asesoramiento o servicio que necesiten las personas”.

En Molinos, cuenta Aldao, ya se está acompañando a las personas con actividades online: “hemos implementado clases semanales de yoga y funcional con la idea de que nuestros colaboradores puedan replicar en sus hogares el beneficio del gimnasio”.

Equipos más diversos

Los filtros de selección de candidatos por lugar de residencia probablemente desaparezcan en los próximos meses. Con el trabajo remoto como práctica habitual, será más factible aplicar a posiciones en otras ciudades o, incluso, provincias. 

De esta forma, los equipos de trabajo podrán ser más diversos y estar integrados por colaboradores con diferentes formaciones académicas y experiencias laborales. Esta diversidad le aporta a la empresa nuevos puntos de vista, conocimientos e ideas, ¡perfecta para potenciar el rendimiento y creatividad!

El regreso a la oficina

Tanto Aldao como Bonomi coinciden en que la vuelta a la oficina será gradual y bajo un estricto protocolo para cuidar y mantener normas de higiene y seguridad. “Muchos de los hábitos que hemos adquirido en los últimos meses van a permanecer en el tiempo y, no solo se mantendrán en nuestras oficinas, sino también en nuestro día a día”, opina la Gerente de Capital Humano en Molinos. 

Algunas de las medidas necesarias serán, por ejemplo:

  • Reforzar la limpieza y desinfección de los espacios comunes y superficies.
  • Mantener la distancia social requerida.
  • Control de temperatura al ingreso.
  • Cambiar la forma de vinculación (besos, abrazos, compartir mate).
  • Establecer diferentes turnos y horarios para reducir la cantidad de personas en la oficina.
  • Evitar almuerzos multitudinarios.

Por último, Bonomi considera que las reuniones y capacitaciones presenciales, además de las visitas de clientes o proveedores, deberán ser pausadas durante los próximos meses. 

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Si bien la mayor parte de las empresas estaba atravesando una importante transformación digital, este cambio se aceleró en las últimas semanas y planteó nuevos desafíos a enfrentar. 

Por un lado, es fundamental capacitar a los colaboradores para que puedan liderar equipos de manera virtual, además de coordinar proyectos y gestionar tareas exitosamente. Por el otro, la pandemia llevó a las empresas a reconfigurar las formas de vinculación, operación, comercialización, negociación, comunicación, atención, aprendizaje y liderazgo. 

Los equipos de Recursos Humanos tienen un rol indispensable dentro de las organizaciones en este momento, ya que son los que se encargan de reinventar procesos y rutinas para facilitar el trabajo y mantener la efectividad, además de gestionar personas en un contexto de crisis e incertidumbre.

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