Primer empleo: el valor de la experiencia inicial

Primer empleo: el valor de la experiencia inicial

Si dudás a la hora de comenzar tu primer empleo, hay algo que tenés que tener en mente: aún cuando no esté íntimamente relacionada con tu carrera; la experiencia que acumules en tu primer empleo sumará mucho valor a tu CV. De hecho, a la hora de las estadísticas es importante destacar que en el 70% de los casos el primer empleo no está vinculado con la carrera que se estudia.

¿Dónde reside, entonces, el valor de esta experiencia? Es en el primer empleo en que se incorporan los hábitos y se adquieren las habilidades inherentes al “trabajo”. A su vez, de acuerdo a los profesionales, la mayoría de las personas descubren su verdadera profesión recién luego de haber comenzado a trabajar.

¿Y dónde comenzar a acumular esta experiencia? Actualmente, el mercado laboral para los que recién inician una carrera se ha diversificado y varias áreas, incluyendo la industria del call center, supermercados y el sector comercial, ofrecen oportunidades para los novatos.

Primer empleo: un CV cada vez más competitivo

Más allá de un empleo formal, existen algunas alternativas para quienes desean acumular experiencia mientras estudian. La mayoría de las grandes empresas ofrecen planes de pasantías o de jóvenes profesionales, lo que posibilita incorporar conocimiento específico, íntimamente relacionado con los estudios.

Sin embargo, expertos de Recursos Humanos aseguran que no todas las primeras experiencias son apreciadas de igual manera. Hay algunas empresas que aportan valor al momento de formar a un empleado aún cuando las tareas que se le asignen sean básicas. Estas organizaciones consideradas “escuelas” enseñan a incorporar normas de trabajo básicas para cualquier trabajo.

Este tipo de experiencia es de particular utilidad para aquellas personas que no han logrado adquirir en su paso por la universidad cuestiones tales como reconocer la figura de un jefe, conocer los códigos de vestimenta, horarios, formas de expresarse, etc.

No convertirse en estudiante crónico

Una cuestión que se debe equilibrar a la hora de comenzar a trabajar para ganar experiencia es la duración de los estudios. En algunos casos, por dedicar tiempo y energía a un primer empleo, se corre el riesgo de que los estudios se extiendan demasiado. De hecho, en general las empresas se rehúsan a contratar gente de aproximadamente 30 años que aún no esté recibida.

En el campo de la Informática esta situación suele presentarse frecuentemente: buenos salarios y continua incorporación de personal invitan a que los estudiantes sean contratados y luego dejen sus carreras. En este sentido, es fundamental poder balancear la estabilidad laboral con los estudios. Por su parte, quienes estudian Contabilidad, Sistemas o Ingeniería son aquellos que tendrán mayores posibilidades a la hora de encontrar una primera experiencia laboral relacionada a su elección profesional.

En definitiva, lo que recomiendan los profesionales es un primer empleo que esté vinculado con la carrera estudiada. Sin embargo, si esta experiencia no fuera posible, cualquier otro empleo será de utilidad, fundamentalmente debido a las competencias generales que se se adquieren.